Y hoy me siento a escribir, con ganas quizás, pero artificialmente diseñadas para no aburrir.
Supe que ya no era el mismo de antes, mientras, escuchaba aquellas frases dando vueltas sobre mi cabeza... No existía un"por qué" todo giraba entorno a mi imaginación y no quera abdicar a dicho momento, pues nunca renunciaría al pensar.
Sentía el fluir de cada idea como si el agua corriera sobre mis pies, y a ratos, ya me tropezaba con las redondas piedras de aquel río ,que por suerte, sin dificultadas rememoro. Buscaba algún equilibrio para no caer, divino caudal, la corriente a instantes era mas fuerte y me proponía constantemente cogerme de las ramas que sobresalían del viejo aromo, árbol que derramaba primavera sobre los peces. Nunca me fue difícil imaginar aquel lugar, los vestigios siempre estaban en primera fila. Oía el cantar de pajaritos fugaces, sentía la vaga presencia del zorro durante la noche, y hacían así mi naturaleza perfecta.
Pero a mi me gustaba ser diferente, no me gustaba tanto recordar, quería sentirme parte de los recuerdos que eran intangibles, y que parecían próximos....
Pollo de verdad escribes super genial (: te recontra felicito (:
ResponderEliminar